Han llegado.
Y con ellas, el aroma del otoño. Tan tópicamente hermoso y melancólico, al oeste.
Desde el 21, el cielo ha tenido hoy un día agitado. Familias de nubes y colores han desfilado inaugurando la temporada de la tercera estación.
Lo mejor, como casi siempre, al caer el día: las nubes se asomaban sobre la cúpula de San Francisco el Grande. Nubes de mármol, gruesas, blancas.
La medianoche ha llegado. De la Casa de Campo no llega silencio. La fiesta del PCE es el eco en la oscuridad del Oeste.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario