Nada crece en las riberas reformadas del Manzanares, ¿será porque los coches fueron enterrados bajo ellas?
¿Será que, como el bambú, habrá que esperar años hasta que florezcan los primeros brotes? ¿Será lo sembrado algún especimen de calculado crecimiento, cuatro años tal vez, elecciones mediante?
Cuando se pasea por las orillas desiertas que fueron M30 hace un año, reina un extraño silencio.
lunes, 24 de septiembre de 2007
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